domingo, 15 de enero de 2023

Procesos historicos medievales

 .

Eje cronológico de la Edad Media
Eje cronológico de la Edad Media. En esta unidad nos centraremos en la Alta Edad Media (S. V a X).

 Diferentes visiones sobre la Edad Media
La Edad Media se ha transmitido de diferentes maneras a lo largo de la historia. Durante mucho tiempo se pensó que los mil años aproximadamente que ocupó fue un período de cierta oscuridad y estancamiento entre el desarrollo de la cultura grecorromana anterior, y el que se produciría a partir de la edad Moderna en el siglo XV. Otros la trasmitieron como un período idílico donde reinaba el espíritu caballeresco y la piedad cristiana. Pero en la actualidad muchas de estas interpretaciones han cambiado, aunque el acercamiento a este largo período siguen siendo diversas y abiertas a la intepretación.


Visión nostálgica
“Como quiera que se piense de la corrupción de los hombres, siempre será justo decir que la caballería, unida a la idea de la cortesanía, y al espíritu del cristianismo, despertó en el corazón humano unas virtudes y unos sentimiento que los antiguos no llegaron a conocer. Lo cual prueba que no era tan bárbara como se quiere suponer la Edad Media, en la que la institución de la caballería, obtuvo desde que nació el aprecio y la administración de la cristiandad”.
Chateaubriand, F. (1850). Genio del cristianismo, Madrid: Mellado Editor .


Visión de un intelectual de la época.
“Mi destino es vivir en medio de variadas y confusas tormentas. A ti, en cambio, si —como espera y desea mi alma— me sobrevives muchos años, te aguardan quizás tiempos mejores; este sopor de olvido no ha de durar eternamente. Disipadas las tinieblas, nuestros nietos podrán caminar de nuevo en el puro resplandor del pasado”.
Petrarca, escritor medieval del siglo XIV. En: Baura, E. (2012). El origen del concepto historiográfico de la Edad Media Oscura. La labor de Petrarca, Revista Estudios Medievales Hispánicos.


Visión renacentista (S. XV)
“No obstante ni la acuñación del término ni la fijación precisa del ámbito de la Edad Media significaron en absoluto que se hubiese despertado un interés espacial por este período histórico. Por el contrario, persistieron los prejuicios tradicionales acuñados por los hombres del Renacimiento, para quienes la Edad Media había sido un período oscuro y bárbaro durante el cual la cultura antigua se había degradado hasta casi desaparecer. Para los intelectuales de la época, la Edad Media seguía siendo la ‘enorme catástrofe’ de que hablara Coulton”.
Claramunt, S. (1998). Historia de la Edad Media. Barcelona: Ariel Historia.

Visión de un historiador actual.
“Más bien diría que, si la Edad Media no es un período dorado que quisieron imaginar algunos románticos, tampoco es, a pesar de sus debilidades y los aspectos que suscitan nuestro rechazo, la época oscurantista y triste cuya imagen intentaron propagar los humanistas y los ilustrados. Es necesario considerarla en su conjunto. Con relación a la Antigüedad, es un período de progreso y de desarrollo en numerosos puntos, que pondré de manifiesto”.
Le Goff, J. (2006). La Edad Media explicada a los jóvenes Barcelona: Paidós

Etapa de inventos trascendentes.
“¿Qué le debemos a la Edad Media? Intento enumerar algunos vocablos: las gafas, el papel, la filigrana, el libro, la imprenta de caracteres móviles, la universidad, los números árabes, el cero, la fecha del nacimiento de Cristo, la banca, notarios y montepíos, el árbol genealógico, el nombre de las notas musicales y la escala musical. La Edad Media nos da los botones, las calzas y los pantalones. Nos divierte con los juegos de cartas, el tarot, el ajedrez y el carnaval. Palia el dolor con la anestesia, nos ilusiona con los amuletos”.
Frugoni, C. (2008). Botones, bancos y brújulas y otros inventos de la Edad Media. Barcelona: Editorial Paidós.

La Edad Media comienza con la desaparición del imperio romano de occidente en el año 476. A partir de esta fecha el antiguo espacio ocupado por los romanos alrededor del Mediterráneo pasó a estar ocupado por tres grandes civilizaciones: la bizantina, el islam y los reinos germánicos europeos.

  • La bizantina ocupaba el espacio que había correspondido al imperio romano de Oriente. Tuvo su momento de máximo esplendor en el siglo VI.
  • El islam nace en el siglo VII y se convirtió en una brillante civilización que se expandió militarmente por el este hasta el río Indo y por el oeste hasta la península Ibérica.
  • Los pueblos germanos, que ocuparon el antiguo imperio romano de occidente, se dividieron en muchos estados independientes. La mayoría fueron sociedades rurales y sometidos al poder de la nobleza y la iglesia. La religión católica controlaba todos los aspectos de la vida de los hombres, y desde el punto de vista artístico se desarrolló el arte románico y gótico.
Mapa invasiones bárbaras
Mapa de la situación de Europa a finales del siglo V. Fuente: J. Antonio Bermúdez en Banco de imágenes del INTEF (Adaptación)

2. El imperio bizantino.

Es el nombre que recibe el territorio del antiguo imperio romano de Oriente. Pervivirá hasta el siglo XV y su capital fue Constantinopla. En sus inicios comprendía los Balcanes, Grecia, Asia Menor, Siria y Egipto.

Desde el siglo V su historia atravesó por períodos de auge y decandencia. Su momento de máximo esplendor se desarrolló en el siglo VI bajo el reinado del emperador Justiniano y su esposa Teodora (527-565). En el siglo VII, los musulmanaes conquistaron las provincias más ricas (Siria, Palestina y Egipto) reduciendo bastante su territorio. Desde mediados del siglo XI, Bizancio atravesó una profunda crisis. Hecho que fue aprovechado por los turcos en el 1453 para conquistarla y acabar con el imperio bizantino.

El gobierno de Justiniano representó el momento más esplendoroso del imperio (ver mapa), y se caracterizó por:

  • Intentó reconstruir el antiguo imperio romano. Conquistaron gran parte de la P. Itálica, norte de África y sur de la P. Ibérica.
  • Gobierno. El emperador o basileus concentraba todos los poderes (ejército, administración y religión) con ayuda de una importante red de funcionarios y una legislación basada en derecho romano, que fue recopilada y actualizada por Justiniano en un código: el Corpus Iuris Civilis. Esto hizo que en todo el imperio imperaran las mismas leyes.
  • Administración. Se organizó en provincias dirigidas por un jefe político y militar. En ellas desempeñaron un papel fundamental la caballería y la armada. También tuvo un importate cuerpo de diplomáticos que mantenía relaciones con otras regiones.
  • Economía. La agriultura era la base de la economía bizantina. La mayoría de las tierras eran grandes propiedades de nobles y monasterios que trabajaban los siervos. La artesanía se caracterizó por los artículos de lujo. Y su posición estratégica entre los dos continentes les hizo disfrutar de un rico comercio: llegaban sedas de China; especias, marfil y perlas de la India; y ámbar, pieles y trigo del norte de Europa.
Mapa imperio BIzantino siglo VI
Mapa del imperio Bizantino en la época de Justiniano en el siglo VI. (Fuente: Mediateca del Proyecto KAIROS en la web del INTEF)

Ciudades como Constantinopla, Éfeso o Tesalónica tuvieron gran importancia económica y comercial. En ella se desarrollaba una artesanía de gran calidad como la seda, esmaltes, tapices, etc. El imperio bizantino tuvo una gran prosperidad económica ya que dominaron el comercio mediterráneo y las principales rutas que unían Europa con Asia y África.

Al principio los bizantinos mantuvieron las formas de vida romanas, pero tras el reinado de Justiniano fueron adoptando elementos griegos: el latín fue sustituido por el griego como lengua oficial y la religión pasó a estar controlada por el patriarca de Constantinopla (Cisma de Oriente). La religión ortodoxa estaba presente en la vida y la cultura y era motivo de disputas. Los monjes ortodoxos extendieron su religión a los pueblos del este de Europa, de ahí que en la actualidad sea religión mayoritaria en Rusia, Lituania, Bielorrusia, Bulgaria, Rumanía, Grecia y Macedonia.

Su arte fue muy rico y principalmente religioso. En arquitectura destacan las iglesias de planta de cruz griega como Santa Sofía, y los mosaicos, que sirvieron para decorar iglesias y palacios.

Las conquistas bizantinas no duraron mucho tiempo. Lombardos, visigodos y musulmanes redujeron gran parte de las conquistas de Justiniano y en 1453 Constantinopla fue invadida por los turcos  poniendo fin al imperio bizantino y a la Edad Media.

 3. El Islam.

El islam surgió a principios del siglo VII en la península Arábiga, un lugar desértico donde los árabes estaban organizados en tribus enfrentadas entre sí. No poseían ningún poder político que las uniera y su religión era politeísta. La mayoría de la población era nómada dedicada al pastoreo de cabras y ovejas. Las dos ciudades más importantes eran la Meca y Medina.

En ese contexto nació Mahoma en el el 570, un hijo de comerciantes caravaneros con buena formación intelectual. A la edad de 40 años, según cuenta la tradición, se le apareció el arcángel Gabriel y le reveló una nueva religión monoteísta: el Islam.  A partir de ese momento se convirtió en profeta elegido por Alá («Dios» en árabe) y comenzó a predicar esta nueva religión. Los ricos comerciantes de La Meca lo expulsaron de la ciudad y se trasladó a Medina en el año 622. Esta fecha recibe el nombre de hégira y marca el comienzo del calendario musulmán. En Medina Mahoma reclutó un poderoso ejército y conquistó La Meca.

Las predicaciones de Mahoma se recogen en el libro sagrado de los musulmanes: el Corán. Según éste, todo buen musulmán debe cumplir estas cinco obligaciones fundamentales:

  • La profesión de fe, por la que todo musulmán afirmará que no hay más Dios que Alá y que Mahoma es su profeta.
  • Se debe rezar cinco veces al día en dirección a la ciudad santa: La Meca.
  • Al menos una vez en la vida hay que peregrinar a La Meca.
  • Se debe ayunar durante el mes de Ramadán, desde la salida hasta la puesta de sol.
  • Se debe dar limosna a los pobres.

Además, en un principio tenían obligación de defender su religión y extenderla por medio de la yihad o guerra santa, aunque en la actualidad esto sólo lo hacen los grupos más extremistas. Se permite la poligamia, pero se prohíbe comer carne de cerdo, beber vino y participar en juegos de azar.

Fuente: Mediateca del Proyecto KAIROS en la web del INTEF.

Mahoma muere en 632, pero los musulmanes iniciarán una expansión militar que les permitió crear un gran imperio.

  • Califato ortodoxo (632-661). El imperio estuvo gobernado por parientes directos del profeta. Los musulmanes controlaron toda la península Arábiga y se enfrentaron con el imperio bizantino. Pero las luchas internas por el poder hicieron que el califa Alí fuera asesinado en el 661, y accediendo al poder la familia Omeya. En este período se generó una división en la comunidad musulmana entre chiitas (defendían que el califa debía ser un descendiente directo de Mahoma) y los sunitas (se basaban en el Corán y en la Sunna y pensaban que el califa debía elegido entre los mejores creyentes).
  • Los Omeyas (661-750).  Hacen hereditario el título de califa entre sus familiares, trasladaron la capital a Damasco (actual Siria) y conquistaron territorios desde Persia hasta la península Ibérica. En el 750 una rebelión acabó con el reinado de los Omeyas, dando paso a los Abasíes.
  • Los Abasidas (750-1258). Trasladaron la capital a Bagdad (actual Irak). Se multiplican las luchas por el poder y el imperio comenzó a desintegrarse (ejemplos fueron Al-Andalus, Egipto o Marruecos). Y a partir del siglo XIII fue cediendo paso a los turcos, un pueblo musulmán proveniente de las estepas asiáticas que se convertiría en el más poderoso del mundo islámico.

La sociedad islámica era muy heterogénea y desigual. Convivían personas de distintas religiones y etnias, y se dividía por criterios económicos:

  • Aristocracia. Formada por familias relacionadas con el gobierno y grandes propietarios. Tenían el poder político y económico, y eran mayoritariamente árabes.
  • Notables. Integrado por los comerciantes, artesanos con talleres propios y pequeños propietarios rurales. No participaban en la vida política.
  • Resto de la población. Eran la gran mayoría y estaba compuesto por pequeños vendedores ambulantes, artesanos sin taller y campesinos sin propiedades.

Las mujeres estaban bajo la autoridad del padre o del marido. Cuidaban de los hijos, de la casa y no podían salir solas sin permiso.

Crearon una de las civilizaciones más desarrolladas de su tiempo:

  • Poseían una agricultura muy productiva por la introducción de nuevas técnicas de regadío y el empleo de norias y molinos.
  • Adoptaron innovaciones de otros pueblos como la fabricación del papel o la pólvora, incorporaron la brújula, elaboraron catálogos de astros, y en matemáticas adoptaron el cero, los números arábigos, inventaron el álgebra y perfeccionaron la trigonometría y la aritmética.
  • En medicina desarrollaron avanzadas técnicas de cirugía y anestesia. Destacaron las obras de médicos como Avicena o Averroes.
  • Tradujeron al árabe obras de filósofos griegos y romanos, crearon grandes bibliotecas (Bagdad, Córdoba o El Cairo), destacaron en poesía, música, y escribieron muchos libros de viajes, de geografía y de historia. Y recopilaron extraordinarios relatos  como los cuentos de Las mil y una noches.

4. Los reinos germánicos.

También llamados bárbaros por los romanos, habitaban al norte del Imperio desde el siglo III. Por estas fechas la situación de Roma era ya crítica y el emperador Teodosio en el 395 dividió el imperio entre sus dos hijos con la intención de poder defenderlo más fácilmente. A Honorio le correspondió la parte occidental y Arcadio la oriental.

Pero en el 476 el general germano Odoacro venció al último emperador romano de occidente, Rómulo Augústulo. Este acontecimiento marcó el fin de la Edad Antigua y el inicio de la Edad Media.

Invasiones germanas
Movimientos de los pueblos germanos a partir del siglo V.

El imperio romano de occidente fue ocupado por pueblos venidos del norte y este de Europa. Fue un periodo de  gran inseguridad: las ciudades fueron saqueadas y la población se trasladó al campo donde buscó la protección de los ricos propietarios.

Estos pueblos germánicos tenían costumbres  y formas de vida muy distintas a las de los romanos. No tenían escritura, ni leyes, ni una estructura política eficaz. Se dedicaban a la agricultura y la ganadería. Se organizaban en clanes familiares cuyos cabecillas elegían a un jefe militar que hacía las funciones de rey. Al principio este cargo fue electivo, pero con el paso del tiempo se convirtió en hereditario. Al ocupar la tierras del antiguo Imperio, estos pueblos germánicos impusieron su poder militar y algunas de sus costumbres, pero también adoptaron parte de la cultura romana.

La economía comenzó a basarse casi exclusivamente en la agricultura y la ganadería y se convertiría en la base de su subsistencia. El comercio casi desapareció.

La sociedad y la cultura se empobreció. Romanos y germanos tenían distintas leyes, costumbres y religiones. Pero poco a poco se fueron mezclando y en los lugares más romanizados los germanos adoptaron el latín como lengua y el cristianismo como religión.

Algunos de los pueblos germanos más importantes fueron:

LOS FRANCOS

A finales del siglo V, tras la caída del Imperio y en la antigua provincia de la Galia Clodoveo fundó la dinastía meronvingia dando inicio al reino franco. A principios del siglo VIII el noble Carlos Martel frenó el avance musulmán en la batalla de Poitiers (732). En el 751 su hijo Pipino el Breve se convirtió en rey e implantó una nueva dinastía, la carolingia. Ésta alcanzó su máximo esplendor con su hijo Carlomagno (742-814).

Carlomagno (Carlos «el Grande») se propuso reconstruir el antiguo imperio romano de Occidente. Con este fin conquistó gran parte de las tierras de Europa occidental (lombardos, bávaros, ávaros y sajones), frenó el avance de los musulmanes y estableció fronteras seguras en todo su territorio (marcas). Convirtió al cristianismo a todos los pueblos conquistados, reforzó su poder político obligando a los obispos (jefes de la iglesia en cada territorio) a juarle fidelidad.

Fue coronado emperador en el año 800, propició un enorme renacimiento cultural pero su imperio no supo sobrevivir su muerte en el 843, ya que su hijo Luis el Piadoso lo dividió entre sus tres hijos (Tratado de Verdún).

LOS VISIGODOS

Entraron en el imperio romano a finales del siglo IV presionados por los hunos. En el 410 conquistaron y saquearon Roma. A comienzos del siglo VI se instalaron en la península Ibérica y fundaron su reino con capital en Toledo en el 554. Durante el siglo VII el rey Leovigildo consolidó la autoridad real, extendió el territorio del reino y dictó nuevas leyes. Su hijo Recaredo se convirtió al catolicismo, consiguiendo la unificación religiosa del reino.

Los visigodos en el siglo VI
Mapa de la península Ibérica en el siglo VI. Fuente: Wikipedia

Eran un pueblo poco numeroso en relación a la población hispana que ya habitaba allí, pero los dominaron y se repartieron gran parte de las tierras. Los visigodos establecieron un reino fundamentado en una monarquía fuerte donde el rey se apoyó en instituciones como el Aula Regia (nobles y clérigos asesoraban al rey) y los Concilios de Toledo (asambleas de carácter religioso y civil). Conquistó toda la península expulsando a suevos (585), bizantinos (625) y frenando a los francos por el norte. Y finalmente lo unificó religiosa y jurídicamente, ya que  Recaredo se convirtió al cristianismo en el 587 y Recesvinto publicó el Liber Iudiciorum en el 654.

Durante la segunda mitad del siglo VII las luchas entre los reyes y los nobles fueron constantes, lo que les debilitó y facilitó la invasión musulmana del 711, provocando su final.

La Edad Media


 Edad media

La época medieval es el período comprendido entre los siglos V d. C. y XV d. C.

La época medieval, también denominada Edad Media o Medioevo, fue el período de la historia que sucedió a la Edad Antigua, que finalizó con la caída del Imperio romano en el siglo V d. C., y que antecedió a la Edad Moderna, que se inició con el descubrimiento de América en 1492.

La época medieval tuvo lugar en Europa entre los siglos V y XV d. C. y fue considerada una época de ignorancia, superstición y opresión social, a diferencia de la Edad Antigua y la Edad Moderna que se destacaron por sus avances en las artes y las ciencias. Sin embargo, con el paso de los siglos se comprendió que la época medieval fue un período importante y dinámico que permitió alcanzar una unidad cultural sin precedentes en Europa.

La caída del Imperio romano en el 476 d. C. tuvo repercusiones en las estructuras políticas, económicas, sociales y culturales que fueron influenciadas por los pueblos germánicos del norte de Europa. Estos pueblos introdujeron nuevas formas de liderazgo bajo la monarquía y establecieron a la religión cristiana como forma ideal de vida, lo que dio inicio al período medieval.

Características de la época medieval

Edad media - feudalismo
La clase alta representaba a una minoría de la población y la clase baja, a la mayoría.

La época medieval se caracterizó por:

  • Una nueva forma de gobierno, la monarquía.
  • Una nueva reestructuración de las instituciones eclesiásticas, con el cristianismo como única forma de vida aceptada.
  • Un sistema social basado en el feudalismo, con la nobleza y el clero en la clase alta que conformaba la minoría de la población, y los campesinos, artesanos y esclavos en la clase baja que conformaba la mayoría.
  • La expansión económica, el crecimiento demográfico y el desarrollo urbano.
  • La era de las cruzadas que consistieron en varias guerras religiosas impulsadas por la Iglesia católica con el objetivo de erradicar el dominio musulmán en Tierra Santa.
  • El surgimiento de las universidades con el objetivo de formar profesionales y mejorar a la sociedad inculta.
  • La recuperación del pensamiento griego antiguo en torno a las creencias y mitos.
  • La mayor crisis de la Iglesia, en la que se fragmentó su poder.

Etapas de la época medieval

La época medieval se divide en dos etapas principales:

  • Alta Edad Media. Tuvo lugar entre los siglos IX y XI d. C. y se caracterizó por la creación de un régimen feudal como sistema social, comercial y jerárquico. Las figuras del rey, los nobles y el clero conformaban a la clase alta (o también llamados “privilegiados”) y, por otro lado, se encontraba la clase baja conformada por campesinos, artesanos y esclavos.
  • Baja Edad Media. Tuvo lugar entre los siglos XII y XV d. C. y se caracterizó por la decadencia de la Iglesia y el poder monárquico, el hambre, las pestes y las cruzadas, que consistieron en ocho campañas militares impulsadas por la Iglesia católica contra Palestina. Muchas de las estructuras intelectuales y políticas de Europa permanecieron intactas, entre los siglos XV y XVI, lograron recobrar la fuerza intelectual y económica y asentaron las bases del movimiento cultural del Renacimiento que fue un período de transición entre la época medieval y la Edad Moderna.

Economía de la época medieval

En los comienzos de la época medieval la economía estaba estancada. A partir del siglo IX la tierra era la principal fuente de riqueza. Con el surgimiento del feudalismo, en el que la clase alta minoritaria era propietaria de la mayoría de los feudos, se comenzó a explotar la tierra con el trabajo de la clase baja, formada por campesinos y esclavos.

A fines del siglo XI la producción agrícola se incrementó, debido a las condiciones climáticas que resultaron favorables en las temporadas de siembra y a los avances tecnológicos, como los molinos de agua y la rotación trienal de los cultivos. Como consecuencia, mejoró la alimentación de la población, disminuyeron la hambruna y las pestes y se produjo un gradual crecimiento demográfico.

Sociedad en la época medieval

La sociedad en la época medieval estaba conformada por dos clases sociales predominantes:

  • La clase alta. Representaba a una minoría de la población y estaba conformada por la nobleza, el rey, los señores feudales más acaudalados, el clero, los sacerdotes y obispos.
  • La clase baja. Representaba a la mayoría de la población y estaba conformada por campesinos y artesanos, muchos de ellos libres, y por los esclavos que eran considerados propiedad de la nobleza.

La Iglesia católica en la época medieval

epoca medieval iglesia catolica
La época medieval fue profundamente religiosa, con gran influencia de la Iglesia cristiana.

La Iglesia católica de la Edad Media fue la única institución europea con carácter universal. Ejerció un gran poder sobre los campesinos y sobre la vida política, social y cultural. Los sacerdotes, en su mayoría, eran personas de la nobleza.

La Iglesia católica se componía de un Papa como figura eclesiástica de autoridad y por obispos quienes regían el poder en cada zona o región feudal. Consideraban como centro de toda actividad a Dios y a la Biblia. La época medieval resultó un período profundamente religioso en el que la Iglesia cristiana ejerció su influencia, incluso, en toda Europa a pesar de que existían otros credos.

El arte en la época medieval

Edad media - iglesia
El arte medieval pretendía instruir al pueblo analfabeto sobre la figura de Dios.

El arte en la Edad Media se caracterizó por representar temáticas religiosas, tanto en la arquitectura, la escultura, la literatura como en la pintura, con el objetivo de transmitir el mensaje de Dios a la población que era en su mayoría analfabeta.

La época medieval fue un periodo marcado fuertemente por la Iglesia católica y su enseñanza sobre los valores, lo que está bien y lo que está mal, el pecado, la figura de Dios, los ángeles y los demonios. El antiguo pensamiento filosófico griego cobró protagonismo y reforzó muchas de las ideas religiosas, a través de las historias y los mitos.

El Cisma de Occidente fue una gran crisis de la Iglesia, que contribuyó al fin del medioevo como período histórico. El suceso tuvo lugar en 1378 tras la muerte del Papa Gregorio XI, debido a que, un grupo de cardenales eligió como sucesor a Urbano VI y, otro grupo, eligió a Clemente VII. El poderío de la Iglesia católica se fragmentó y se debilitó.

Fin de la época medieval

Edad media
El feudalismo perdió fuerza tras malas cosechas y por el levantamiento de los campesinos.

El fin de la época medieval se debió a la interacción de varios sucesos. Luego del Cisma de Occidente de la Iglesia, se sumaron otros graves problemas como una racha de malas cosechas que debilitó el poder del feudalismo y fuertes pestes que azotaron a gran parte de la población.

Como consecuencia, se produjeron levantamientos de los campesinos contra los señores feudales y los nobles perdieron fuerza y poder. Los campesinos fueron migrando, de manera gradual, hacia las ciudades cercanas y conformaron una nueva clase social, la burguesía, integrada por artesanos y mercaderes que negociaron y establecieron nuevas condiciones de mercado.

Referencias:



Fuente: https://humanidades.com/epoca-medieval/#ixzz7qVmUVNjm

La transición a la Edad Media


 La gran extensión del Imperio romano y las diferencias entre las provincias que lo integraban dificultaron su administración. 

El emperador Diocleciano intentando buscar una solución a esta cuestión resolvió dividir el imperio en dos regiones administrativas (oriente y occidente), cada una bajo la autoridad de un augusto (emperador), del que dependía un césar. Este sistema se conoce como tetrarquía. 

Durante siglos, el imperio romano había mantenido contacto con los pueblos que se encontraban más allá de sus fronteras, principalmente los germanos, llamados bárbaros porque no conocían el latín. Los primeros germanos llegaron en grupos reducidos y el imperio los incorporó fácilmente, dándoles tierras a cambio de que sirvieran en el ejército.  

Pero, a partir del año 376 d.C., los germanos asentados en el sur del actual territorio perteneciente a Rusia, presionados por los hunos, comenzaron a invadir el imperio. Si bien los hunos y su jefe Atila fueron derrotados en el año 453, los restantes pueblos bárbaros continuaron penetrando en todos los rincones del imperio.  

Más tarde, otros pueblos bárbaros llevaron adelante sucesivos ataques, situación que junto a la descomposición interior del propio imperio condujo al fin del mismo en el año 476, cuando un jefe bárbaro depuso al último emperador romano de occidente. 

jueves, 17 de noviembre de 2022

La Antigua Roma



1. Introducción.

La ciudad de Roma está situada a orillas del río Tíber en el centro de la península italiana. Un lugar en la zona central del Mare Nostrum (llamado así por los romanos al mar Mediterráneo) con un relieve montañoso al norte (Alpes) y una cordillera central que la recorre de norte a sur (Apeninos). Su posición geográfica facilitó su comunicación, y la suavidad del clima y la fertilidad de sus tierras ofreció siempre excelentes recursos para su desarrollo.

Relieve de la península italiana

Relieve de la península italiana

2. Origen de la civilización romana.



La ciudad de Roma se fundó a mediados del siglo VIII a.C. y poco a poco se fue enriqueciendo con las aportaciones de etruscos y griegos. En el momento de su fundación la península italiana estaba habitada por:

. Etruscos en el centro y norte. Ocupaban la zona situada entre los ríos Tíber y Arno. Se organizaron en ciudades-estado gobernadas por un rey. Fueron buenos agricultores (trigo, vid y olivo) y hábiles artesanos del metal. Hicieron de intermediarios entre los griegos del sur y los pueblos del centro de Europa. A partir del s.VI a.C. fueron perdiendo influencia política y comercial. Parte de sus tradiciones fueron recogidas y asimiladas por Roma.

. Latinos. Originalmente asentados en la región del Lacio en el centro de la península, donde se encontraba la ciudad de Roma. La fundación de la ciudad se le atribuye a este pueblo entorno a siete colinas a orillas del Tíber. Con el tiempo se convirtió en un lugar de importantes intercambios comerciales lo que provocó la ocupación por los etruscos. [enlazar el origen mítico de la ciudad por Rómulo y Remo o poner imagen con la leyenda]

. Griegos. Crearon colonias en el sur de la península italiana y en las costas de las isla de Sicilia. A ese territorio se le conoció como la Magna Grecia.

Expansión de los diferentes pueblos por la P. Itálica

Mapa de la expansión de los pueblos romanos en la P. Itálica (Fuente: José Alberto Bermúdez en Banco de Imágenes del INTEF)

3. Evolución histórica de Roma.

La historia de la Roma antigua la podemos dividir en tres grandes periodos históricos: Monarquía, República e Imperio.

3.1. La Monarquía (753- 509 a.C.).

Desde su fundación por Rómulo, según la leyenda, en el 753 a.C., la ciudad fue gobernada por una monarquía hereditaria hasta la expulsión del último rey etrusco en el año 509 a.C.

Al principio fue gobernada por siete reyes (el primero fue Rómulo). Éstos eran elegidos por la nobleza romana y concentraban todos los poderes: mandaban al ejército, impartían justicia y eran la máxima autoridad religiosa. En el siglo VIII a.C. la región fue ocupada por los etruscos provenientes del norte. Estos dominaron gran parte de la península itálica, impusieron sus reyes, y transmitieron su alfabeto, sus dioses y sus conocimientos artísticos y técnicos.

El rey gobernaba con la ayuda de un Senado compuesto por las grandes familias aristocráticas. Bajo la influencia etrusca Roma se engrandeció como demuestra la construcción de acueductos, templos, red de alcantarillado (Cloaca Máxima) e incluso una muralla alrededor de las siete colinas mandada construir por Servio Tulio.

Durante esta etapa la principal fuente económica fue la agricultura y la ganadería. Aunque artesanos y mercaderes asentados en la ciudad intensificaron la actividad comercial en la región. Además se reorganizó el territorio romano con la división en distritos. Y se ampliaron los intereses comerciales hacia el mar Tirreno, como lo demuestra el Tratado firmado en el año 508 a.C. con la potencia marítima de Cartago.

3.2. La República (509-27 a.C.).

Cuando el poder de etruria se debilitó, los romanos expulsaron al último rey etrusco Tarquinio el Soberbio. Iniciándose desde ese momento una nueva forma de gobierno, la República, que abarcaría desde el 509 a.C. hasta el 27 a.C. Esta nueva forma política se caracterizó por:

  • Los ciudadanos elegían a sus gobernantes cuyos cargos dejaron de ser hereditarios.
  • El poder del Estado se repartía entre:
    • Las asambleas populares (Comicios) estaban formadas por todos los ciudadanos que elegían a los magistrados y votaban las leyes.
    • Los magistrados que desempeñaban cargos políticos en diferentes áreas (administración, justicia, censos, ejército, etc.) eran elegidos anualmente .
    • El Senado, que era una asamblea formada por antiguos magistrados (senadores). Su función era consultiva pero en la práctica dirigían la República. Se ocupaban de la política exterior, los asuntos militares, religiosos, legislativos y judiciales.

Durante la República Roma se convirtió en una gran potencia, lo que le llevó a enfrentarse a su vecina Cartago por el control del Mediterráneo (Guerras Púnicas). Durante este periodo ambas firmaron los primeros pactos de paz para establecer sus zonas de influencia. La República romana conquistó grandes territorios gracias al crecimiento de su riqueza y a un numeroso y eficaz ejército.

Roma a finales de la República (s. I a.C.) (Fuente: Mediateca del proyecto Kairos en Banco de Imágenes del INTEF)

Crisis de la República

Pero entre los años 133 y 44 a.C la República entró en crisis. Las causas principales fueron:

  • Revueltas sociales. Las conquistas aportaron a Roma enormes riquezas pero también grandes desigualdades sociales (patricios y plebeyos). Algunas personas se convertían en influyentes familias ricas mientras que un gran número de campesinos abandonaban sus tierras arruinados al no poder competir con los latifundios trabajados por esclavos y entraban a servir en el ejército o se marchaban a la capital. Esto dio lugar a conflictos sociales en los que se demandaba un mejor reparto de la tierra e igualdad de derechos. Buenos ejemplos fueron la revuelta dirigida por los hermanos Graco (siglo II a.C.) o la dirigida por el esclavo Espartaco (73 a.C.).
  • Guerras civiles. Para intentar solucionar la crisis el Senado y los magistrados romanos entregaron el poder a jefes militares que se enfrentaron mutuamente en sendas guerras civiles que desestabilizaron políticamente a la República. Uno de estos jefes militares, Julio César, en el año 48 a.C fue proclamado dictador perpetuo y asumió todos los poderes. Pero sus contrarios lo asesinaron en el año 44 a.C. Y fue su hijo adoptivo, Octavio, quien venció a los rivales de César en una guerra civil convirtiéndose en emperador de Roma (27 a.C.) y en el hombre más poderoso de occidente.

3.3. El Imperio (27 a.C. a 476 d.C.).

En el año 27 a.C. el Senado de Roma le concedió a Octavio el título de Augusto (“elegido por los dioses”), iniciándose la última etapa de la historia de Roma, el Imperio.

Octavio Augusto se convirtió en el primer emperador romano e inauguró una nueva forma de gobierno. Concentró en su persona todos los poderes civiles y militares. Convocaba al Senado, reunía a los comicios, nombraba a los magistrados y dictaba todas las leyes que se aplicaban. Fue nombrado cónsul vitalicio y jefe del ejército con el título de emperador. Además, se convirtió en la máxima autoridad religiosa al nombrarlo gran pontífice. Incluso a su muerte fue divinizado. Lo que hizo que en el futuro la figura del emperador se convirtiera en el centro de un culto imperial sinónimo de fidelidad a Roma.

De su periodo de gobierno podemos destacar:

  • La pax romana, que fue una época de paz que se prolongó hasta el siglo II d.C. y se caracterizó por una gran estabilidad social, política y económica garantizada por un poderoso ejército y una administración eficaz.
  • Las conquistas territoriales. Bajo su gobierno el Imperio alcanzó su máxima extensión. El limes del imperio en Europa iba desde el este del Rin a Gran Bretaña, península Ibérica y el mar Negro. Y desde el río el Tígris en Asia hasta el desierto del Sahara en África.
Mapa del Imperio Romano
Mapa del Imperio Romano (Fuente: Mediateca del proyecto Kairos en Banco de Imágenes del INTEF)

Los pilares sobre los que se asentó esta nueva forma de gobierno imperial fueron: los funcionarios, el ejército, los impuestos y las vías de comunicación.

Por lo general, el título de emperador fue hereditario y se pasó de padres a hijos. Instituciones como el Senado, los magistrados y los comicios continuaron existiendo pero como órganos consultivos. El emperador designaba directamente todos los cargos importantes del gobierno.

Octavio Augusto fue el primero emperador de Roma.

Los territorios que se incorporaban al Imperio tras las conquistas se convertían en provincias, dirigidas por un gobernador. Se creó un Consejo imperial para hacer cumplir las leyes del emperador y se fortificaron las fronteras. Por todo el Imperio se adoptó la lengua y la cultura latinas (romanización) y Roma se convirtió en una gran capital con más de un millón de habitantes. Y en el 212, el emperador Caracalla concedió la ciudadanía romana a todos los habitantes del Imperio completando así la unificación cultural y religiosa de sus habitantes.

Crisis del Imperio.

Pero todo esto cambió a partir del siglo III, ya que el todopoderoso Imperio romano entró en decadencia. Debido principalmente a:

  • La corrupción de funcionarios y del ejército.
  • El debilitamiento del poder del emperador.
  • El fortalecimiento del papel del ejército en las provincias.
  • Las frecuentes guerras civiles promovidas por generales que aspiraban al poder, así como las dificultades económicas para pagar a los soldados.
  • La continua presión de los pueblos germánicos por el norte y de los persas por el este.
  • Disminución del número de esclavos por el fin de las conquistas agravó el mantenimiento de las grandes propiedades rurales.
  • Las comunicaciones entre Roma y los diferentes rincones del Imperio eran difíciles debido a la distancia.
  • Los precios de los productos subieron debido al excesivo consumo, la escasa producción y la falta de nuevas conquistas.
  • Todo ello influyó en el comercio que se vio afectado por la inseguridad, y los impuestos no fueron suficientes para cubrir los gastos militares del Estado. La vida se hizo más difícil y la población empezó a trasladarse al campo donde la subsistencia parecía más fácil. A este proceso se le conoce como ruralización.

Intentos del solución.

Durante este periodo, los enfrentamientos, las paces y las concesiones habían sido constantes entre los romanos y los pueblos bárbaros. Para mantener la paz y poder dominar mejor todas las fronteras del imperio el emperador Diocleciano creó entre el 286 y el 293 d.C. una nueva forma de gobierno llamada tetrarquía.

No funcionó, y tras la muerte del emperador Teodosio (395) el Imperio romano se dividió entre sus dos hijos con el fin de poder gestionarlo y defenderlo mejor. A Arcadio le correspondió la zona oriental (Imperio romano de Oriente) con capital en Constantinopla. Y a Honorio la parte occidental (Imperio romano de Occidente) con capital en Roma.

Pero finalmente, una coalición de tribus germánicas acabaron por invadir el Imperio romano y entraron en Roma en el año 476. De esta manera finalizó el Imperio romano de Occidente.

Con la caída del Imperio romano de Occidente se inicia en Europa una nueva época histórica: la Edad Media. Un periodo que marca el fin de la antigüedad y el inicio de una etapa de oscuridad cultural en la que se irán formando las nuevas monarquías medievales que lucharan entre sí para obtener el poder.

Mapa situación del Imperio tras la dividión de Teodosio
Mapa de la situación del imperio tras la división de Teodosio (Fuente: José Alberto Bermúdez en Banco de Imágenes del INTEF)

 

3.4. La conquista romana de Hispania.

Hispania fue el nombre con el que los romanos denominaron a nuestra Península Ibérica. El interés de Roma por ella fue la de frenar el avance de los cartaginenses en su camino hacia Roma. Su conquista duró dos siglos y se puede dividir en cuatro etapas:

4. Expansión y poderío militar.

Expansión

Desde la formación de la República Roma inició una extensa expansión territorial que podemos dividir en tres etapas:

  • Del 500 y el 250 a.C. conquistó la península Itálica.
  • Entre el 264 y el 146 a.C. Roma mantuvo enfrentamientos con Cartago, una colonia fenicia del norte de África, por el control del Mediterráneo. Lo que les llevó a enfrentarse en tres guerras (guerras púnicas) que finalizaron con la victoria romana (146 a.C.) y la conversión en provincia de los territorios cartagineses. En medio de esos enfrentamientos, los romanos llegaron a Hispania (como bautizaron a la Península Ibérica) y la conquistaron entre los años 218 a.C. y 19 a.C.
  • Entre el siglo II a.C. y el II d.C. los romanos conquistaron Grecia y el Mediterráneo oriental, y completaron la ocupación de Hispania, Galia y Britania en occidente, y algunos territorios de Europa central.
  • Siglo III a V. Crisis y desaparición del Imperio Romano de Occidente en el año 476. El Imperio Romano de Oriente (Imperio Bizantino) se mantuvo hasta 1453 cuando fue invadido por los turcos.

Los límites fronterizos del territorio romano que les separaba de los bárbaros (como los romanos designaban a los extranjeros que vivían fuera de sus fronteras) se conoce como limes.

Evolución del Imperio Romano
Observa la evolución territorial del Imperio Romano (Fuente: media.giphy.com)

El ejército.

Roma no hubiera podido lograr esta expansión sin su ejército. Cualquier ciudadano romano entre los 17 y 60 años era un soldado. Y si no se incorporaba al ejército cuando era llamado se le consideraba un desertor y perdía la ciudadanía pudiendo incluso convertirse en esclavo.

La organización básica del ejército era la legión, formada por unos 5.500 soldados. Los legionarios romanos iban armados con una espada corta, lanza y puñal. Se protegían con casco, armadura de cuero y metal, y escudo. En principio sus miembros no eran profesionales, sino ciudadanos romanos que se alistaban cada año. Disponían además de diferentes máquinas de guerra para lanzar flechas y piedras, o derribar fortificaciones (arietes).

A finales del siglo II a.C. se creó un ejército permanente y se instauró el oficio de soldado. Recibían una paga y cuando se licenciaban recibían un lote de tierras generalmente en las zonas de reciente conquista.[Ejemplo de Emérita Augusta o Valencia]



5. Economía y sociedad.

Economía

Su principal fuente económica provenía de:

  • La agricultura. Desde su origen los romanos cultivaron cereales, legumbres, frutales, vides y olivos. Y fueron incorporando nuevas técnicas como el abono, el regadío, la rotación de cultivos o el barbecho. Y nuevas herramientas como los arados de hierro, molinos de grano, prensas de aceite, rastrillos, picos o el uso de animales de tiro. Todo ello permitió una gran productividad de sus tierras y excedentes con los que comerciar. Las tierras de cultivo podían ser pequeñas y pertenecían a campesinos libres o grandes latifundios que pertenecían a la aristocracia romana. En estas últimas se construían villas en las que trabajaban los esclavos y los colonos. Un tercio de las tierras conquistadas formaban el ager publicus. Una parte de ellas se entregaban a los soldados que se licenciaban en el ejército en compensación por sus servicios prestados a Roma.
  • La artesanía. Se localizaba en las ciudades y se producían tejidos, objetos de metal, armas, joyas, cerámicas, etc. También existía una industria alimentaria que producía aceite, vino, pan, salazones, etc.
  • El comercio. Se desarrolló enormemente gracias al control de las rutas marítimas y terrestres (calzadas), y al uso de la moneda (el as de bronce, el denario de plata y el áureo de oro). Roma mantuvo un intenso comercio con sus provincias de las que se abastecía de materias primas. También comerció con territorios fuera de sus dominios en el norte y este de Europa. Allí compraban ámbar, trigo, esclavos y pieles. De África traían esclavos, oro y marfil. Y de Asia obtenían especias, sedas y perfumes.
Mapa de las principales rutas comerciales romanas. (Fuente: José Alberto Bermúdez en Banco de Imágenes del INTEF)

Sociedad.

La sociedad romana estaba formada principalmente por personas libres y esclavos. Las primeras se dividían a su vez entre patricios y plebeyos. Y sus características eran las siguientes:

  • Patricios. Constituían una minoría de la población. Eran nobles descendientes de los fundadores de Roma. Poseían la mayor parte de las tierras y rebaños, estaban formados por las familias más ricas. Disponían de todos los derechos políticos, ocupaban los cargos públicos y militares más altos.
  • Plebeyos. Era el grupo más numeroso y estaba formado por pequeños propietarios, labradores sin propiedades, comerciantes, artesanos, inmigrantes y extranjeros. Poseían ciertos derechos pero no intervenían en el gobierno. Durante la República se enfrentaron a los patricios por la igualdad de derechos. A principios del siglo V a.C. consiguen crear una magistratura, el Tribuno de la plebe, que defendiera sus intereses. Y más tarde la publicación por escrito de las normas básicas en la Ley de las Doce Tablas. Finalmente la posibilidad de matrimonios mixtos entre patricios y plebeyos, y el acceso a cargos públicos.
    En el siglo III d.C. los plebeyos habían conseguido la igualdad de derechos y ambos grupos constituían el populus romanus. Desde entonces las únicas diferencias entre ciudadanos fueron de riqueza o prestigio.
  • Libertos. Eran los esclavos que habían sido liberados por sus dueños. Aunque seguían vinculados a su amo, sus hijos podían acceder a la ciudadanía.
  • Esclavos. No eran considerados personas. Eran generalmente prisioneros de guerra, desertores, hijos o hijas de esclavos, niños abandonados o criminales. No tenían ningún derecho. Se encargaban de los trabajos más duros (minas, campo, etc.) y del servicio doméstico. Si el amo los liberaba se convertían en libertos.
  • Las mujeres romanas, independientemente de su condición, tenían pocos derechos puesto que dependían del marido o del padre. Se casaban jóvenes y sus matrimonios solían ser acordados. No tenían derecho al voto y estaban excluidas de la actividad política. Pero podían poseer bienes. Se dedicaban a tareas domésticas y podían acudir a la escuela.

La ciudad.

La civilización romana fue eminentemente urbana. Los romanos diseñaron un tipo de ciudad (urbs) en forma de cuadrícula inspirada en los campamentos militares. Trazaban el perímetro de las murallas (pomerium) y se marcaban las calles principales. De norte a sur se marcaba el cardo, y de este a oeste el decumano. En el cruce de ambas se construía el foro, centro público de la ciudad. A lo largo de todo el imperio se fundaron centenares de ellas con un diseño muy similar y que contribuyeron enormemente a la romanización del Imperio.

Las viviendas en la ciudad podían ser de dos tipos:

  • Domus. Destinadas a la población rica pertenecían a una sola familia. Disponían de un patio (atrio) alrededor del cuál se hallaban los dormitorios, el comedor y el vestíbulo (tablinum). Podía tener también un jardín interior rodeado por un pórtico con columnas.
  • Insulae. Eran edificios para las familias modestas (artesanos, pequeños comerciantes). Su construcción utilizaba materiales de mala calidad por lo que los derrumbes e incendios eran frecuentes. No disponían de agua ni de calefacción

6. Religión, cultura y arte.

Los romanos fueron incorporando nuevos elementos culturales de los territorios que conquistaban, a los que imponían sus valores y formas de vida por todo el Imperio. Este proceso de asimilación cultural por parte de los pueblos conquistados por Roma recibía el nombre de romanización.

Religión.

La religiosidad romana evolucionó del politeísmo de influencia griega durante la República al monoteísmo de la religión cristiana en el Imperio.

Como en otras civilizaciones anteriores, los romanos desde su origen creyeron en la existencia de numerosos dioses (politeísmo). Incluso cuando sometían a otros pueblos los incorporaban a su panteón y les rendían culto. Existían dos tipos de divinidades:

  • Los dioses del Estado (culto público). Eran numerosos, se les rendía culto, celebraban fiestas en su honor y se les ofrecían plegarias e incluso sacrificios de animales. Todo esto se realizaba con la finalidad de obtener el favor de los dioses en la vida pública o privada. Se realizaban ceremonias en el exterior de los templos como ocurría en Grecia. Adoptaron la mitología griega cambiando el nombre de algunos dioses principales. Los más importantes eran Júpiter, Juno y Minerva. Durante la época imperial algunos emperadores fueron divinizados (Octavio Augusto) y convertidos en objeto de adoración por parte de la población.
  • Los dioses domésticos (culto privado).Se les rendía culto en las casas de los romanos, venerando a los dioses protectores del hogar y de la familia (lares, manes y penates). El cabeza de familia oficiaba ceremonias religiosas en la vivienda (larario) y se hacían ofrendas con flores o vino. También rendían culto a sus antepasados difuntos a través de cabezas, bustos o esculturas que les representaban. Estos eran:
    • Dioses lares: eran los protectores del hogar.
    • Dioses manes: eran los espíritus de los antepasados.
    • Dioses Penates: aseguraban los bienes familiares, despensa y alimentos.

En los primeros años del Imperio surgió una nueva religión en Palestina, una provincia en la zona oriental del Imperio. Esta región estaba habitada en su mayoría por hebreos que practicaban la religión judía. Durante el reinado de Augusto, Jesús de Nazaret comenzó a predicar una nueva doctrina y fue considerado como el nuevo mesías por algunos judíos.

Esta nueva religión fue llamada cristianismo. Los romanos temieron que se convirtiera en un factor de inestabilidad política en la zona. Jesús fue ajusticiado y crucificado con 33 años hacia el año 30 d. C. El cristianismo se expandió por todo el Imperio y los cristianos fueron perseguidos por distintos emperadores como Nerón, Domiciano o Trajano. Pero los cristianos continuaron celebrando sus ritos en la clandestinidad en las catacumbas.

En el año 313 el emperador Constantino, que más tarde se convertiría al cristianismo, publicó el Edicto de Milán que establecía la libertad religiosa en todo el Imperio. Más tarde el emperador Teodosio en el año 380 (Edicto de Tesalónica)convirtió el cristianismo en la religión oficial del Estado

Cultura.

La cultura romana se difundió por todo el territorio y fue fácilmente asimilada gracias al latín, que era la lengua utilizada por todos los habitantes del Imperio. Las aportaciones culturales más importantes se realizaron en campos como:

  • El derecho. Hasta mediados del siglo V a.C. las leyes romanas no estaban escritas sino que se transmitían oralmente. Fue en este momento cuando fueron elegidos diez hombres de entre los patricios para recopilar estas leyes: Ley de las XII tablas. Durante mucho tiempo fue el único código legislativo romano, se transmitió durante a la Edad Media y sentó las bases de la legislación del mundo occidental.
  • La Lengua. Como ya hemos dicho el latín era la lengua oficial a todas las zonas conquistadas. Había dos usos diferentes: el culto que correspondía a la manera de hablar y escribir de la gente más culta de la sociedad romana; y el vulgar que era el que hablaban las clases populares. De este último nacerían las diversas lenguas romances e idiomas actuales como el castellano, el francés, el rumano, el gallego, el portugués, el italiano o el catalán.
  • La filosofía. Pensadores como Séneca, Marco Aurelio o Cicerón desarrollaron una filosofía práctica buscando la sabiduría a través del control de los placeres materiales de la vida, las pasiones y evitando el sufrimiento (estoicismo). También pensadores cristianos como San Agustín intentaron unir el pensamiento platónico con el cristiano.
  • La literatura. Imitó a la griega en sus temas y formas. Estuvo al servicio del imperio y aportó novedades respecto a Grecia. En poesía y teatro destacó Virgilio, autor de la Eneida en la que se exalta la grandeza de Roma. O Plauto y Terencio en el teatro, Suetonio con las biografías de algunos emperadores (Los doce Césares), Horacio y Ovidio.
  • Historia. Tuvo grandes representantes como el propio Julio César, Tácito, Plutarco y Tito Livio (Ab urbe condita) que recoge la historia de Roma desde su fundación.
  • Ciencia. El griego Claudio Galeno destacó en medicina y escribió numerosas obras que conservamos gracias a los árabes y que sirvieron de base a la medicina medieval.

Arte.

El arte romano tomó como referencia elementos de otros pueblos. De los etruscos incorporaron el arco de medio punto y bóveda de cañón.  De los griegos adoptaron los órdenes constructivos clásicos (dórico, jónico y corintio) y ellos añadieron el toscano y el compuesto. Fueron grandes ingenieros, dando más importancia a los aspectos técnicos y funcionales que a los estéticos. En consecuencia, desarrollaron una arquitectura práctica puesta al servicio de la ingeniería. El urbanismo y la arquitectura fueron los mejores instrumentos de romanización del Imperio. Sus construcciones arquitectónicas rompieron los condicionantes con la religión, dando paso a un arte al servicio del Estado, la política y la ciudad.

Arquitectura

La ciudad romana tenía su origen en la configuración de los campamentos romanos. Estos poseían dos calles centrales que, formando una cruz, distribuían la ciudad en cuatro zonas. De norte a sur el cardo, y de este a oeste el decumano. En el cruce de ambas se situaba el foro. Las principales construcciones las dividiremos en:

Escultura

La representación escultórica tanto pública como privada fue muy importante para los romanos. Poseía  gran influencia griega. Los romanos se centraron en representación y exaltación de las grandes personalidades y menos en los temas mitológicos y religiosos.

  • El retrato fue el estilo más practicado en la escultura. Se representaron principalmente a emperadores cuyas esculturas se repartían por el imperio para estimular la fidelidad de los súbditos. A diferencia del griego, el romano es un retrato realista, que resaltaba los rasgos individuales, sin disimular los defectos. Se pintaba para darle mayor realismo. El origen de este estilo está en las imágenes de cera que se obtenían de los difuntos (Imagines Maiorum) y que se guardaban para recordarle y venerarle una vez muerto. De ahí irá evolucionando a retratos en cabeza, busto y más tarde de cuerpo entero.
  • A partir del Imperio adquiere mucha importancia el relieve histórico. Sobretodo para la representación de escenas complejas, anecdóticas o realistas. Los temas casi siempre serán históricos y se desarrollarán de forma narrativa y continua. Ejemplos de los temas son las campañas militares, hechos conmemorativos y ceremonias religiosas.

Pintura

Las muestras de la pintura romana a penas han llegado nuestros días. Exceptuando las encontradas en Pompeya que, tras quedar sepultadas por la erupción del Vesubio, nos han permitido conocer sus diferentes estilos y decoraciones.

El mosaico si que  estará presente en muchos de los edificios y casas romanas, ya que se utilizaba para la decoración de pavimentos, paredes o fondos de piscinas. Su temática es muy variada igual que sus técnicas.