martes, 21 de febrero de 2023

La Revolución Francesa

Se conoce como la Revolución Francesa a un movimiento de corte político y social que ocurrió en el entonces Reino de Francia en el año 1798, que sacudió las bases de la monarquía absolutista de Luis XVI y condujo a la instauración de un gobierno republicano y liberal en su lugar.

Este evento es considerado casi universalmente como el suceso histórico que marcó el inicio de la época contemporánea en Europa y Occidente. La Revolución Francesa y el bonapartismo que vino después conmocionaron al mundo entero y esparcieron por las ideas de la Ilustración Francesa, resumidas en el lema revolucionario de “libertad, igualdad, fraternidad”.

La Revolución Francesa inició cuando las masas ciudadanas, empobrecidas y sometidas, se opusieron al poder feudal, desobedecieron la autoridad de la monarquía y encendieron la mecha del cambio histórico.

Así, derrocaron el gobierno aristocrático y emprendieron la caótica construcción de una sociedad basada en los derechos fundamentales de todos los seres humanos.

Sin embargo, no todo acabó ese mismo año, sino que duró unos diez años (1789-1799) de cambios violentos y organización popular, durante los cuales se dictaminaron los primeros derechos universales del ser humano, se le arrebató a la Iglesia Católica mucho del poder que detentaba y se redactó la primera constitución republicana de la historia occidental.

Tantos eventos, desde luego, no se dieron sin un margen importante de violencia, tanto por parte de las tropas de la corona, que dispararon al pueblo insurrecto, como por filas revolucionarias que guillotinaron a los reyes y sus edecanes, junto con aquellos ciudadanos leales a la monarquía o a quienes luego hallaron culpables de ser contrarrevolucionarios, durante un período conocido como “El terror” (1792-1794).

Además, la naciente república francesa tuvo que enfrentar la intervención de enemigos foráneos como los ejércitos de Austria y Prusia, que acudieron en defensa de la monarquía, temerosos de que ocurriera algo similar en sus propios países.

La Revolución Francesa tuvo su fin con la toma del poder por parte de Napoleón Bonaparte, un general revolucionario que dio un golpe de Estado para devolver el orden a la convulsa República Francesa, proclamando poco después su propio Imperio y lanzándose a la conquista de Europa.

Características de la Revolución Francesa

Revolución Francesa
La etapa republicana fue anárquica y difícil, con muchos enfrentamientos internos.

La Revolución se llevó a cabo rápidamente, pero los años siguientes fueron de complejas reorganizaciones y enfrentamientos internos entre las distintas facciones revolucionarias que aspiraban al poder. En líneas generales se distinguen tres etapas de la Revolución Francesa:

  • Etapa monárquica (1789-1792). Durante la primera etapa se intentó convivir con la monarquía, poniéndole cotos y limitando su poder, mediante una Asamblea Nacional en la que el pueblo llano tuviera representación.
  • Etapa republicana (1792-1804). El fracaso de la etapa anterior condujo a la abolición de la monarquía e instauración de la República mediante la organización política popular y el debate respecto a cómo gobernar el nuevo modelo. Fue una etapa anárquica y difícil, de muchos enfrentamientos internos.
  • Etapa imperial (1804-1815). El cierre de la Revolución se da con el ascenso de Bonaparte al poder, quien paradójicamente se hizo proclamar emperador y retornó a Francia a un esquema monárquico, aunque moderno.

Causas de la Revolución Francesa

Las causas de la Revolución Francesa fueron:

  • El rigor del absolutismo. El absolutismo daba a los reyes todo el poder político, legal y económico, sin que se les pudiera contradecir en ningún sentido, lo cual les hizo también responsables de los desastres económicos que ocurrieran, fuera o no realmente su responsabilidad.
  • Las desigualdades del régimen feudal. Se estima que de los 23 millones de habitantes de la Francia de la época, apenas 300 mil pertenecían a las clases privilegiadas de la aristocracia o del clero. La gran masa restante era pueblo llano con menores derechos y posibilidades.
  • La miseria y marginación del pueblo llano. Las condiciones de vida del pueblo llano eran paupérrimas: hambre, marginación, enfermedad, trabajo esclavizante y ninguna perspectiva de ascenso social o de mejoría.
  • Las ideas de la Ilustración. Las ideas respecto a la igualdad entre los hombres y la fe en la razón de filósofos y escritores como Voltaire, Rousseau, Diderot o Montesquieu, influyeron enormemente sobre la mentalidad de la época, forjando las aspiraciones a un sistema social más moderno y menos influenciado por la Iglesia y la religión.

Consecuencias de la Revolución Francesa

Revolución Francesa
El lema de libertad, igualdad y fraternidad condujo a la primera ley de derechos humanos.

Las consecuencias de la Revolución Francesa fueron:

  • Fin del orden feudal. Se acabó con la monarquía y con la separación de la sociedad en clases fijas e inamovibles: aristocracia, clero y siervos. Así, renació la república como sistema de gobierno en Occidente.
  • Proclamación primera de los derechos humanos universales. El lema de libertad, igualdad y fraternidad condujo a la redacción de la primera ley de derechos humanos sin distinción de raza ni credo ni nacimiento.
  • Influencia en las colonias americanas. Las colonias americanas de Europa vieron en la Revolución Francesa un ejemplo a seguir y sus ideales marcaron huella en sus propios procesos de independencia. 
  • Ascenso del bonapartismo. El ascenso de Napoleón Bonaparte y su imperio francés, así como las guerras europeas que le sucedieron, pusieron fin a este período histórico.

La Independencia de los EEUU

 Las Trece colonias británicas (también conocidas como las Trece colonias) fueron el conjunto de las colonias británicas en la costa este del actual territorio estadounidense, fundadas entre el siglo XVII y XVII. Su proclama de independencia en 1776 dio nacimiento a los Estados Unidos de América.

Estas colonias formaron en su momento parte de los territorios británicos en América. Eran enclaves agrícolas de habla inglesa, religión protestante y leyes muy similares entre sí. Se vinculaban con la metrópoli europea a través de un sistema mercantilista, en las que el gobierno central administraba rigurosamente los bienes de las colonias en beneficio de la población residente en Europa.

Sin embargo, a partir de 1750 las distintas colonias comenzaron a interrelacionarse y colaborar entre sí, pudiendo eventualmente prescindir de la Gran Bretaña. Así se allanó el camino para la Revolución estadounidense y la independencia.

Además de las Trece Colonias, Gran Bretaña tenía una docena más de territorios controlados en el llamado Nuevo Mundo: las Indias Occidentales Británicas, Terranova, la provincia de Quebec, Nueva Escocia, Isla del Príncipe Eduardo, Bermuda, y el este y oeste de Florida.

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¿Cuáles eran las Trece Colonias?

Estas trece colonias eran

  • Massachusetts (fundada en 1620)
  • Nueva Hampshire (fundada en 1623)
  • Rhode Island (fundada en 1636)
  • Connecticut (fundada en 1636)
  • Nueva York (fundada en 1664)
  • Pensilvania (fundada en 1681)
  • Nueva Jersey (fundada en 1664)
  • Delaware (fundada en 1638)
  • Maryland (fundada en 1632)
  • Virginia (fundada en 1607)
  • Carolina del Norte (fundada en 1653)
  • Carolina del Sur (fundada en 1670)
  • Georgia (fundada en 1732)

¿Cómo surgieron las Trece Colonias?

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Jamestown, fundado en 1607, fue el primer asentamiento británico.

El primer asentamiento permanente británico en territorio americano fue Jamestown, Virginia, en 1607, mucho antes de que Virginia se convirtiera en Colonia Real en 1624. Antes de que esto último ocurriera, los asentamientos de colonos puritanos fundaron Plymouth, en 1620, y New Hampshire en 1623.

La población de estas colonias iniciales era diversa, compuesta por colonos y agricultores de diversas nacionalidades británicas y europeas: escoceses, irlandeses, alemanes, flamencos y hugonotes franceses.

En muchos casos se trataba de perseguidos religiosos que veían en el Nuevo Mundo el chance de empezar de cero en un territorio alejado del poder de la iglesia y de la corona. También, en las adyacencias de estas colonias la corona sueca fundó sus propios asentamientos en el siglo XVII, que luego fueron conquistados por los ingleses y asimilados a las Trece colonias.

Hacia 1770 muchas de estas colonias eran ya centros urbanos con periódicos, tiendas, comercios y artesanos, en constante expansión, fruto de la migración europea y de las generaciones nacidas en suelo americano. Estas últimas nunca habían tenido una aristocracia feudal como la europea, dado que la tierra era abundante y cualquier hombre libre era bienvenido a cultivarla.

Antecedentes de la independencia de EEUU

Debido a su baja rentabilidad y productividad (en comparación con las colonias británicas del Caribe), el gobierno británico consideró práctico otorgar a las Trece Colonias cierta autonomía, para que pudieran administrar sus recursos de manera más eficiente.

Podían tener su propio sistema de gobierno local, en el cual se dieron incluso casos de votaciones, aunque la mayoría de los gobernadores coloniales provenían siempre de la designación de la corona.

Por otro lado, las leyes aprobadas por el parlamento británico en Europa tenían validez y vigencia en los territorios americanos, aunque las colonias no tuvieran ni voz ni participación alguna en dichas decisiones. Este sistema, basado en las dinámicas del mercantilismo, causó no pocas molestias entre los colonos americanos.

Causas de la independencia de EEUU

trece colonias estados unidos historia declaracion de la independencia
Gracias a la colaboración entre las colonias, en 1776 se declaró la Independencia.

Las causas de la Guerra de Independencia que comenzó en 1775 (con la Declaración de la Independencia en 1776) pueden resumirse en:

  • Ausencia de representación colonial en la toma de decisiones del gobierno británico, especialmente luego de finalizada la guerra contra los franceses en 1763, en la que muchos milicianos americanos destacaron.
  • Leyes y restricciones impuestas por la corona británica a sus territorios coloniales, que iban en detrimento de las economías locales y favorecían a la metrópoli.
  • El contacto y la colaboración entre las Trece Colonias que empezó desde 1750 a darse, lo que les permitió desarrollar una identidad común y prescindir de Europa.
  • Las ideas emancipatorias y libertarias que la Ilustración Francesa había puesto de moda en la época.
  • El estallido de las protestas populares a lo largo de las Trece colonias y la respuesta brutal de la Corona Británica que avivó las tensiones hasta detonar un conflicto armado.

Consecuencias de la independencia de EEUU

Las consecuencias de la independencia de las Trece colonias, similarmente, pueden resumirse en:

  • La explosión de un conflicto armado entre Gran Bretaña y sus colonias americanas, que finalizaría en 1789.
  • La creación de una nueva nación americana: los Estados Unidos de América, una vez finalizada la guerra.
  • La implantación en la joven nación de nuevos ideales ilustrados y republicanos, en materia social y política, permitiendo la federación y la redacción de la primera constitución (1787) y la “Carta de derechos” (1789).
  • Se produjo una sociedad que mitificaba sus orígenes peregrinos y establecía la igualdad de derechos de nacimiento, aunque no abolió la esclavitud hasta muchos años después.
  • Se dio inicio al poblamiento y la expansión territorial de los Estados Unidos a lo largo de América del Norte.
  • Se fundaron las tendencias políticas opuestas que, casi cien años después, dieron lugar a los bandos enfrentados en la Guerra de Secesión (1861-1865).

La Revolución Industrial

revolucion industrial - fabrica


Se conoce como Revolución Industrial a una época de transformaciones profundas y radicales en lo económico, social y tecnológico que comenzó en la Europa del siglo XVIII, específicamente en el Reino de la Gran Bretaña, y que se extendió a lo largo y ancho de Europa y de los Estados Unidos, finalizando a mediados del siglo XIX y comienzos del XX.

Los cambios suscitados en esta época fueron tan radicales que únicamente se los puede comparar con los vividos por la humanidad en el Neolítico, y pueden resumirse en el abandono de un modelo agrario de comercio, trabajo y sociedad, en pos de uno urbano, mecanizado e industrializado.

La piedra angular de esta revolución lo constituyó la tecnología, específicamente la aparición del ferrocarril y posteriormente de la electricidad, que modernizó las técnicas laborales y agrícolas basadas hasta entonces en el trabajo manual y las bestias de carga, respectivamente. Esto impactó en el producto interno bruto de las naciones y representó un crecimiento sostenido de la riqueza y un cambio permanente en el modo de vida de las grandes masas como nunca antes se había vivido.

La Revolución Industrial suele dividirse en dos etapas: una Primera Revolución Industrial, que inicia alrededor de 1760 con la aplicación del modelo de fábricas textiles en una Gran Bretaña gobernada por la monarquía liberal no absolutista; y una Segunda Revolución Industrial, caracterizada por una aceleración de los cambios producidos por la nueva tecnología en la sociedad europea, que inicia alrededor de 1850 y culmina con el comienzo de la Primera Guerra Mundial en 1914.

Causas de la Revolución Industrial

Los antecedentes de la Revolución Industrial tuvieron que ver con el Renacimiento de la cultura europea tras la Edad Media y su ingreso a la Época Moderna, lo cual representó una nueva valoración de las ciencias y los saberes, ya libres del yugo de la fe, centrados más bien en la razón humana (consecuencia a su vez de la Revolución Científica del siglo XVII).

Otro desencadenante vital fue el capitalismo, que ya había empezado a instaurarse gracias a las Revoluciones Burguesas y al abandono del Antiguo Régimen. El pensamiento liberal, que imperaba en las naciones de monarquías no absolutistas, de la mano del espíritu del protestantismo y de la necesidad de producir los propios bienes de consumo, dada la disminución en las importaciones que ocasionaron las Guerras Napoleónicas y las Guerras de Independencia americanas, condujo a una necesaria alianza entre los agricultores y los comerciantes, que ocasionaría un auge demográfico y la disponibilidad de nueva mano de obra.

Consecuencias de la Revolución Industrial


Las consecuencias de la Revolución Industrial fueron tremendas e irreversibles en la historia de la humanidad. Entre ellas podemos enumerar las siguientes:

  • Cambio radical del modelo de vida. Las mejoras en los sistemas de producción y de comercio sentaron las bases de la producción en masa de bienes, lo cual significó la aparición de nuevos empleos y la generación de riquezas en la masa. Esto incidió en el aumento de la natalidad y de la esperanza de vida (explosión demográfica), además de un notorio éxodo rural hacia las urbes.
  • Nuevos transportes. La tecnología a vapor, inicialmente, y luego el motor de combustión y la electricidad, permitieron nuevos métodos de transporte que redujeron significativamente los tiempos de espera por la mercancía y permitieron la movilidad humana a velocidades jamás sospechadas.
  • Surgimiento de las ideologías de izquierda. La predominancia de la burguesía como dueña de los medios de producción, y su explotación de la mano de obra de los obreros industriales y campesinos empobrecidos, marcó el surgimiento del sindicalismo, el socialismo, el anarquismo y el comunismo.

Inventos de la Revolución Industrial

Revolución Industrial
Los trenes son la figura emblemática y fundamental de la Revolución Industrial.

Algunos de los más importantes inventos que tuvieron lugar durante la Revolución Industrial fueron:

  • La máquina a vapor. Construida por primera vez en 1768 por James Watt, esta máquina capaz de convertir el calor de una caldera alimentada por carbón en fuerza de movimiento dio origen a los trenes, los barcos a vapor y otros mecanismos de producción mucho más potentes y veloces.
  • Los trenes. Figura emblemática y fundamental de la Revolución Industrial, el tren acortó los tiempos de traslado de personal y mercancía, unificó pueblos lejanos y cambió para siempre el modo en que pensamos la distancia.
  • El bombillo. Ideado a principios del siglo XIX, fue quizás la aplicación práctica de la electricidad que mayor impacto tuvo en los hogares europeos. Hasta entonces la iluminación se producía mediante la quema de gas o de combustible, y la bombilla eléctrica supuso la posibilidad de alumbrar las noches y extender los períodos útiles del trabajo y de la vida.
  • La máquina de hilar. Este aparato revolucionó la producción de textiles, que hasta entonces se daba manualmente y de manera artesanal, permitiendo que varias hilanderas pudieran trabajar al mismo tiempo, maximizando la producción textil. Poco después se dieron los primeros pasos en la relativa automatización del proceso.

Segunda Revolución Industrial

La Segunda Revolución Industrial ocurrió entre 1850 y 1914, y supuso el desarrollo de grandes y revolucionarios inventos en materia de transporte (motores a combustión, aviones) y telecomunicaciones (telégrafo, teléfono, radio). Su impacto fue aún mayor que el de la Primera Revolución Industrial y cambió para siempre los modelos de trabajo, educación y convivencia ciudadana.

Además, condujo a una llamada primera globalización, en la que la economía se internacionalizó y expandió su influencia sobre los territorios no alcanzados en la explosión anterior.

La Ilustración

 En la historia de Europa, la Ilustración fue un movimiento cultural e intelectual surgido en Francia, Inglaterra y Alemania a mediados del siglo XVIII. Hasta el siglo XIX trajo consigo profundos cambios en la cultura y sociedad de la época, razón por la cual al siglo XVIII se le conoce como el “Siglo de las Luces”.

Su principal objetivo era combatir la ignorancia y el fanatismo religioso “mediante las luces del conocimiento y de la razón”. Los pensadores ilustrados sostenían que, mediante el uso de la racionalidad y la acumulación de saberes, la humanidad podría combatir la superstición, el oscurantismo y la tiranía.

Así, la Ilustración se proponía avanzar hacia un mundo más próspero y más justo. De esta manera se asentó la fe en el progreso en el seno de la cultura Occidental, lo cual puede comprenderse como consecuencia de la creciente celebración de la razón humana, iniciada con el Renacimiento.

El pensamiento ilustrado se extendió por toda Europa, especialmente entre la burguesía y parte de la aristocracia, a través de los medios impresos y de las reuniones sociales. También fue difundida por intelectuales y divulgadores que escribían sobre ciencia, filosofía, política y literatura.

Características de la Ilustración

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La Ilustración confiaba en la razón y la ciencia.

En líneas generales, la Ilustración se caracterizó por:

  • Apostar abierta y totalmente por la razón humana y el progreso como las vías para construir una sociedad mejor, más justa y más feliz. Ello significaba valorar los saberes humanos y divulgarlos a la sociedad entera, así como el combate contra la ignorancia, la superstición y el fanatismo religioso.
  • Tener una mirada antropocéntrica del mundo (o sea, centrada en el ser humano, sus capacidades y necesidades), lo cual desemboca en una actitud pragmática ante la vida: sólo lo útil es digno de esfuerzo.
  • Asumir la tradición de manera hipercrítica, lo cual condujo a una posición reformista, es decir: los pensadores ilustrados asumían la herencia del pasado de manera crítica y escéptica, por lo que eran propensos a corregirla, enmendarla o modificarla, en lugar de ser reverentes y respetuosos.
  • Sostener una postura optimista frente a la vida (en franco contraste con la tradición culposa medieval), que partía de asumir al ser humano como una criatura naturalmente bondadosa, aunque posteriormente corrompida por la sociedad.
  • Un enfoque laico y secular de la sociedad, que relegaba a la religiosidad y a la Iglesia de la conducción de la sociedad y de la administración de los saberes: educación laica, fe en la ciencia, y la consideración de cualquier saber no proveniente de la razón como meras supersticiones.
  • Oponerse a la tiranía y al absolutismo monárquico, a favor del republicanismo y del establecimiento de una sociedad más libre e igualitaria, propia de las sociedades burguesas que surgirían más adelante. Esto implicó también oponerse a la sociedad de castas heredada del Medioevo.
  • En su seno tuvieron origen distintos movimientos filosóficos y culturales, como fueron el Racionalismo, el Empirismo, el Materialismo, el Idealismo, el Enciclopedismo y el Universalismo.

Contexto histórico de la Ilustración

La Ilustración se halla conectada y emparentada con el siglo XVI y XVII, específicamente con el período conocido como la Era de la Razón, dado que en él se dieron todos sus antecedentes filosóficos.

Dicho período presenció las guerras religiosas europeas que enfrentaron a católicos y protestantes, que culminaron con la Paz de Westfalia en 1648. Europa quedó sumida en un clima de inestabilidad, en el que se tenía a las revelaciones religiosas individuales como la fuente genuina y principal de conocimientos. En ese entonces, alrededor de un 70% de la población europea era analfabeta.

Sin embargo, ese panorama no tardó en cambiar, a medida que tuvo lugar la Revolución Científica, gracias a la obra de científicos como Galileo Galilei (1564-1642), Blaise Pascal (1623-1662), Gottfried Leibniz (1646-1716), e Isaac Newton (1643-1727), cuyo aporte en la sustitución de un mundo religioso por uno científico sembró las semillas que luego recogería la Ilustración.

El siglo XVIII marcó el inicio de las Revoluciones Burguesas, esto es, el inicio de la caída del Antiguo Régimen y de la Monarquía Absolutista, que culminaron en la década de 1770.

Posteriormente se dio una transformación profunda de los modelos económicos, políticos y sociales de Europa y Occidente, con el advenimiento de la Revolución francesa, la Revolución estadounidense, y la Revolución industrial en Inglaterra.

Representantes de la Ilustración

Idealismo - René Descartes
René Descartes es considerado el padre de la filosofía moderna.

Entre los principales representantes del pensamiento de la Ilustración destacan:

  • René Descartes (1596-1650). Filósofo, físico y matemático de origen francés, considerado el padre de la filosofía moderna, y uno de los pensadores fundadores del Racionalismo, cuyo rol en la Revolución Científica fue central y que inspiró a generaciones venideras de filósofos ilustrados, como Baruch Spinoza o David Hume.
  • Francis Bacon (1561-1626). Conocido filósofo, político, abogado y escritor inglés, considerado el padre fundador del Empirismo filosófico y científico, así como el autor de las reglas del Método científico experimental. Además, fue el primer ensayista de su país.
  • Immanuel Kant (1724-1804). Uno de los filósofos más importantes de la tradición occidental, fue el fundador del criticismo y su máximo exponente, y precursor del idealismo alemán. Su Crítica de la razón pura es considerado un texto que cambió para siempre la historia del pensamiento filosófico occidental, y que aún goza de vigencia.
  • John Locke (1632-1704). Médico y filósofo inglés, padre del Liberalismo clásico y uno de los filósofos más influyentes de la escuela empirista británica. Es destacada su contribución a la teoría del Contrato social, influenciado por la obra de Bacon, y asimismo su propio pensamiento fue influyente tanto en Voltaire como en Rousseau.
  • Voltaire (1694-1778). De nombre completo François-Marie Arouet, fue un escritor, filósofo, historiador y abogado francés, perteneciente a la francmasonería y uno de los más representativos autores de la Ilustración francesa. Miembro de la academia francesa, publicó su obra bajo el seudónimo “Voltaire”, cultivando la literatura y la filosofía bajo un punto de vista hipercrítico y un finísimo sentido del humor.
  • Jean-Jacques Rousseau (1712-1778). De origen suizo, este escritor, filósofo, abogado, músico, botánico y naturalista fue una de las mentes más brillantes de la Ilustración, a pesar de que sus obras le ganaron la enemistad de Voltaire y de otros filósofos de la época. Es considerado un precursor del prerromanticismo y un ensayista lúcido, siendo El contrato social (1762) una de sus obras más celebradas.
  • David Hume (1711-1776). Filósofo, economista e historiador de origen escocés, se le considera uno de los pensadores más importantes de la filosofía occidental, cuya obra estuvo fuertemente influenciada tanto por empiristas (Locke, Berkeley) y racionalistas (Descartes, Malebranche), y sentó las bases para el positivismo lógico y la filosofía de la ciencia.
  • El Barón de Montesquieu (1689-1755). O simplemente Montesquieu, fue como se conoció a Charles Louis de Secondat, filósofo y jurista de origen francés, a quien se atribuye la articulación de la Teoría de separación de los poderes, fundamental en toda constitución republicana. Su obra es muy cercana al pensamiento de Locke, aunque también se lo vincula con Saint-Simon y el socialismo, aunque se admite que su pensamiento es muy complejo y dotado de una personalidad propia.

Consecuencias de la Ilustración

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Monarquías como la de Catalina II se guiaron por los valores de la Ilustración.

Entre las consecuencias de la Ilustración figuran las siguientes:

  • La difusión del pensamiento cientificista y racional a lo largo y ancho de la sociedad europea, influenciando estilos artísticos e inaugurando doctrinas filosóficas, y marcando para siempre la idea del progreso en el curso de las ideas en Occidente. Esto permitió que las instituciones religiosas perdieran aún más su poder sobre la sociedad.
  • Su cuestionamiento de la tradición y las estructuras heredadas del pasado inspiró a las revoluciones que entre los siglos XVIII y XIX barrieron con el Antiguo Régimen, independizaría las colonias americanas de Europa (Estados Unidos y las repúblicas hispanoamericanas) y fundaría el mundo industrial en detrimento del agrario (la Revolución industrial).
  • Las ideas de la Ilustración propiciaron la Revolución Francesa de 1789, y, para evitar un estallido semejante, las demás monarquías de Europa intentaron el Despotismo Ilustrado: un régimen absolutista que intentaba guiarse por los preceptos políticos y filosóficos de la Ilustración, sin ceder en el camino su control del poder.

La Ilustración y la Enciclopedia

La idea de reunir en una misma obra impresa todo el conocimiento racional sistemáticamente organizado se le presentó a los pensadores de la Ilustración como una herramienta fundamental para combatir la superstición y la ignorancia.

Así nació el proyecto enciclopedista, cuya gran obra fue la Enciclopedia o Diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios, conocida popularmente como La Enciclopedia.

Esta obra divulgativa se publicó en 17 tomos, entre 1751 y 1772. Fue obra de los franceses Denis Diderot y Jean Le Rond d’Alembert, pero contó con la colaboración de numerosos pensadores ilustrados, como Voltaire o Rousseau, quienes redactaron numerosos de sus artículos. Esta fue la primera de una larga historia de enciclopedias por venir.


El absolutismo

 absolutismo luis XIV

El absolutismo fue la ideología y régimen político del Antiguo Régimen.

El absolutismo fue una ideología y un régimen político propios del llamado Antiguo Régimen (Ancien régime en francés), es decir, del estado de las cosas en la Europa monárquica, antes de la Revolución Francesa de 1789. El nombre absolutismo proviene de la existencia de un gobierno absoluto, que controla la totalidad de la sociedad sin rendirle cuentas a nadie, y que en ese entonces descansaba en la figura de los reyes.

El absolutismo fue el modelo político imperante entre los siglos XVI y XIX, cuando fue o bien derrocado violentamente por revoluciones, como en el caso de Francia, o gradualmente convertido en un sistema monárquico liberal, como ocurrió en Inglaterra.

A esos gobiernos totales de la aristocracia se los conoció como monarquías absolutistas y en ellos no había ningún tipo de instituciones (o poderes públicos) que mediaran entre el pueblo y la autoridad, o entre las cuales el poder se distribuyera. Por el contrario, el rey era el Estado y su palabra era ley.

Esta relación se puede expresar en términos jurídicos como que la autoridad (en este caso el monarca) poseía respecto de sus súbditos solamente derechos, y ningún tipo de deber; lo cual significa que se encuentra más allá de las propias leyes que formula.

Es decir, un rey no podía juzgarse por violar las propias leyes que él ha formulado, pues se encuentra en otro plano, el de la autoridad absoluta. Tampoco se podían cuestionar sus decisiones, ni contravenir su voluntad, ni protestar a nadie: el Rey era el magistrado supremo en todos los ámbitos posibles.

Paradójicamente, el absolutismo convivió durante parte del siglo XVIII con la Ilustración y sus propuestas liberales y emancipadoras, dando origen así al despotismo ilustrado, esto es, a una forma de monarquía autoritaria que promovía las ideas del progreso y la educación entre sus súbditos. Recién a mediados del siglo XIX la llamada Primavera de los Pueblos le puso fin en el continente europeo.

Contexto histórico del absolutismo

La historia del absolutismo inicia con el fin de la Edad Media, cuando las monarquías europeas comenzaron a concentrar el poder en sus manos. Esto fue posible por el debilitamiento de la Iglesia Católica y del papado, fruto de sucesos previos como el Cisma de Occidente y la Reforma Protestante.

Sin nadie que contradijera su poder, los reyes comenzaron a actuar de manera cada vez más autoritaria, sobre todo en los reinos de Portugal, España, Francia e Inglaterra, los cuales cada vez más funcionaban como Estados-nación. Esta es la época del inicio de la transición del feudalismo al capitalismo.

No obstante, el absolutismo pleno se produjo en la Francia del siglo XVII, bajo el reinado de Luis XIV, célebre por su frase “El Estado soy yo” (en francés: L’État, c’est moi). En dicho país se desarrolló la teoría del derecho divino al poder real, según la cual los monarcas eran elegidos por la divinidad para gobernar en su nombre, y por lo tanto sus palabras eran más o menos equivalentes a las palabras de Dios.

Características del absolutismo

absolutismo pedro el grande rusia
Para el absolutismo, el poder de los reyes era otorgado por Dios.

A grandes rasgos, el absolutismo presentó las siguientes características:

  • No existía propiamente un Estado, o en todo caso el Estado se reducía a la figura del rey. No había poderes públicos, ni Estado de derecho. La voluntad del monarca era ley, y en tanto ley, era incuestionable.
  • El derecho del monarca a la autoridad era de origen divino, o sea, había sido puesto por Dios mismo para gobernar. Por esa razón, se esperaba de él que también fuera el jefe temporal de la iglesia en su dominio.
  • La voluntad del rey no tenía límites, y debía regir en materia económica, religiosa, legal, diplomática, burocrática y militar.
  • La autoridad del rey era vitalicia y hereditaria.
  • El modelo de sociedad absolutista continuaba siendo feudal, a pesar de que pronto la aparición del capital y de la burguesía llevó a concentrar la economía en las ciudades.

Representantes del absolutismo

Hubo pensadores y teóricos que disertaron sobre el absolutismo, llegando a defenderlo como sistema natural de gobierno o como el mejor de los disponibles. Algunos de ellos fueron Jean Bodin (1530-1596), Thomas Hobbes (1588-1679) o Jacques Bossuet (1627-1704).

Por otro lado, un recuento de monarcas que practicaron la doctrina del absolutismo incluye a:

  • Luis XIV de Francia, el “Rey Sol” (1638-1715).
  • Felipe V de España, “el Animoso” (1683-1746).
  • Carlos XII de Suecia (1682-1718).
  • Jacobo II de Inglaterra (1633-1701).
  • Federico I de Prusia, el “Rey Sargento” (1688-1740).
  • Carlos II de Inglaterra (1630-1685).
  • Pedro I de Rusia, “Pedro el Grande” (1672-1725).
  • Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico (1685-1740).
  • Gustavo III de Suecia (1746-1792).
  • Fernando VII de España, el “rey felón” (1784-1833).

El fin del absolutismo

absolutismo final 1848 revolucion
La oleada revolucionaria de 1848 se conoció como «Primavera de los pueblos».

La caída del absolutismo en Europa se dio con el Congreso de Viena de 1814 que restauró la monarquía tradicional, una vez derrotado el imperio de Napoleón Bonaparte. En contra de la voluntad de sus pueblos, nuevos monarcas absolutos se sentaron en sus tronos, y se pensó que se podía desandar el camino político de la Revolución Francesa, en lo que se llamó la “Restauración europea”.

Sin embargo, las ideas liberales y revolucionarias ya habían sido sembradas y, con la excepción del Imperio ruso que duró hasta 1917, la mayoría de las monarquías absolutistas de Europa sucumbieron a la oleada revolucionaria de 1848, conocida como la Primavera de los Pueblos o el Año de las Revoluciones.

Fueron revoluciones liberales y nacionalistas, en las que se dieron las primeras muestras de un movimiento obrero organizado. Aunque en su mayoría fueron contenidas o reprimidas, dejaron en claro la imposibilidad de sostener mucho más el absolutismo como sistema de gobierno.



Fuente: https://concepto.de/absolutismo/#ixzz7tyFo2TXi


El humanismo

 Humanismo

El pensamiento humanista priorizó al ser humano sobre el pensamiento religioso.

El humanismo fue un movimiento filosófico, artístico y cultural surgido en la Europa de los siglos XIV y XV, que se basó en la integración de ciertos valores y prácticas recuperados de la Antigüedad Clásica. Algunos de sus precursores y representantes más famosos son Dante Alighieri, Francesco Petrarca y Giovanni Boccaccio.

También llamado humanismo renacentista (aunque el humanismo renacentista solo haya sido un período dentro del humanismo), este movimiento se caracterizó por un pensamiento antropocéntrico, que colocaba al humano como eje de sus preocupaciones, motivaciones y deseos. En este sentido, el humanismo se opuso al teocentrismo medieval que operaba en torno a la idea de Dios y a la moral monoteísta. Como en la cultura grecolatina, se privilegió el estudio de las ciencias, con especial interés en todas aquellas disciplinas que tuvieran como fin desarrollar los valores del ser humano.

En un sentido más general, se suele considerar como humanista a todo estudio que se aboque y dedique a la lectura y a la exégesis (interpretación) de las letras clásicas. En la actualidad llamamos “humanista” a cualquier interés por los valores humanos.

Sin embargo, muchos pensadores de diversas disciplinas advierten esta dificultad y sostienen que hay que usar el término con cuidado, para proteger la particularidad de su significado propio. Sin embargo, podemos llamar humanismo a pensamientos tan diversos como el de Werner Jaeger, Erich Fromm, Eramo de Róterdam o Jean-Paul Sartre .

Origen del humanismo

Humanismo - Invención de la imprenta
La invención de la imprenta influyó en el surgimiento del humanismo.

El humanismo se originó en el siglo XV en Italia, con la influencia de autores del siglo XIV como Francesco Petrarca y Giovanni Boccaccio, quienes defendían la vuelta a los estudios sobre las ideas y la cultura grecorromana. A este período del humanismo, en particular, se lo conoce como humanismo renacentista.

Ciertos acontecimientos históricos contribuyeron para que este pensamiento proliferase. Uno de ellos fue la aparición de la imprenta en 1450, inventada por Johannes Gutenberg. Gracias a la imprenta se facilitó y abarató la distribución ecuánime y pareja de los textos académicos, antes en posesión del poder eclesiástico.

Otro factor importante fue la creación de grandes universidades (como la de Alcalá, Henares y Lovaina), desde las que proliferaron los estudios críticos sobre distintas obras clásicas, como el corpus aristotélico y la obra de Platón. Las ideas humanistas y el pensamiento crítico tuvieron allí un lugar desde el que podían ser desarrolladas.

El humanismo se colocó como un camino de acceso a las distintas ramas del conocimiento comúnmente reservadas al canon eclesiástico. Los studia humanitatis (estudios humanistas) consistían en una formación completa respecto a todos los aspectos del hombre, fundados siempre en la lectura de distintas fuentes clásicas. Se realizaron traducciones de muchas obras perdidas o solo conversadas en latín, lo que permitió desarrollar en profundidad distintas ramas del conocimiento como la retórica, la filosofía moral, la historia y la gramática.

Al mismo tiempo, la aparición del mecenazgo (como forma de financiamiento intelectual) y la emigración de sabios bizantinos, junto al surgimiento del pontífice Nicolás V, permitieron en su simultaneidad el desarrollo del pensamiento crítico.

A partir de estos inicios activos y diversos, se fue desarrollando la idea de un pensamiento humanista, progresista y liberal, que buscara la realización intelectual y la libertad ideológica del hombre por sobre las presiones de la Iglesia y las instituciones políticas de la época.

Características del humanismo

  • Desarrolló una noción antropocentrista del mundo y dejó de lado la idea teocentrista que había regido los últimos siglos de historia.
  • Planteó la idea de un modelo de conocimiento mucho más puro que el existente en la Edad Media.
  • Defendió la idea de utilizar a la razón humana como motor para la búsqueda de respuestas y dejar de lado las creencias y dogmas de fe.
  • Reformuló el modelo de educación existente hasta aquel entonces, dio importancia al estudio de clásicos latinos y griegos y abrió nuevas escuelas que promovían el estudio de otros idiomas y de las letras clásicas.
  • Desarrolló ciencias como la gramática, la retórica, la literatura, la filosofía moral y la historia, estrechamente ligadas al espíritu humano.
  • Buscó eliminar todo sistema cerrado que no permitiera la multiplicidad de perspectivas del pensamiento. Se pensaba que con este cambio se alcanzaría el desarrollo total del hombre: físico y espiritual, estético y religioso.

Algunos representantes del humanismo

Humanismo - Humanista
El humanismo se dedicó a buscar respuestas y sentido por fuera de la religión.

Los humanistas quisieron devolver al ser humano el valor que consideraron que se merecía. A diferencia de las ideas del Medioevo, los principios humanistas dejaron de ver al hombre desde una perspectiva teológica y volcaron su pensamiento a un antropocentrismo radical.

Pensadores seculares pero también de religión, buscaron las respuestas a sus preguntas sobre el mundo en los antiguos pensadores. No invalidaron a la religión, sino que consideraban que esta tenía una función civil y que era una herramienta para mantener la paz de una sociedad.

Entre los estudiosos más destacados de esta época están:

  • Leonardo Bruni (1370 – 1444). Historiador y político italiano, tuvo una destacada labor en el rescate de los clásicos de la literatura grecorromana.
  • Giovanni Pico della Mirandola (1463 – 1494). Filósofo y pensador italiano, su obra más representativa “Las 900 tesis” es un compendio de las ideas filosóficas más resonantes que existían hasta esa época.
  • Erasmo de Róterdam (1466 – 1536). Filósofo y teólogo holandés, fue un crítico de las instituciones, del poder de la época y de los abusos de los miembros de la Iglesia católica a la que pertenecía. Defendió en sus “adagios” (refranes) la libertad de pensamiento y las tradiciones grecorromanas, además, buscó que todas las personas pudieran tener acceso al evangelio y con él, a las enseñanzas de Jesucristo. Su obra “Elogio de la locura” tuvo una gran repercusión.
  • Tomás Moro (1478 – 1535). Teólogo y político inglés, dedicó gran parte de su vida al ejercicio de la abogacía y al estudio de la teología y la cultura grecorromana. “Utopía” fue una de sus obras célebres, escrita íntegramente en latín. Fue decapitado en 1535 por negarse a firmar el acta que instituía al Rey Enrique VIII como líder de la iglesia anglicana.
  • Juan Luis Vives (1492 – 1540). Filósofo español, fue un precursor de la idea de aplicar reformas en el ámbito académico y la necesidad de la asistencia social a los más necesitados. Buscó adaptar las obras clásicas para que resulten accesibles para los alumnos.

Importancia e impacto del humanismo

El humanismo es considerado una de las ideologías preponderantes durante el Renacimiento. Sus ideas antropocéntricas supusieron un cambio de paradigma que puso el foco en el desarrollo de las cualidades del ser humano y erigió a la racionalidad como la forma de entender el mundo.

La importancia del humanismo radica en el rescate y la difusión a las tradiciones grecorromanas. Durante este período se hicieron traducciones de grandes obras clásicas que permitieron el acceso a ellas a una mayor porción de la población.

Además, promovió reformas educativas para que el conocimiento fuera más accesible, dio valor a los estudios humanísticos y contribuyó al desarrollo de ciencias como la retórica, la literatura y la gramática. El humanismo se destaca por haber extendido valores como el de la tolerancia, la independencia y el libre albedrío.

El humanismo fue una corriente intelectual que se desarrolló durante este período histórico e impulsó una visión antropocéntrica del mundo, dejando de lado la tradición teocéntrica y destacando las capacidades del hombre y de la razón humana. Además, buscó rescatar las tradiciones y obras de la cultura grecorromana.



Fuente: https://concepto.de/humanismo/#ixzz7tyD2dm2F